Sentado en la oscuridad,
Me es difícil discernir los sentimientos que percibo.
Mi vela es la ansiedad,
Que ilumina el cuaderno donde mi sentir escribo.
La tormenta es fuerte,
Las ideas de aglomeran al venir.
Ideas, pensamientos, ilusiones, emociones,
Esperanza y confianza, lo me queda para afrontar mi sentir.
De niño salí de casa,
Para sin saber empezar a vivir por ti.
Con una vida joven, soñadora
Sin conocerte, si saberte
Acompañado solamente de sociedad abrumadora.
Careciente de sabiduría,
Pero armado de esmero.
Me fui de aquí,
Con hambre de vivir,
Con avidez de aprendizaje,
Como el apetito para engullir al mundo,
De devorarlo por ti.
Hoy me encuentro de nuevo,
Sin realizar el destino,
Sin sentirme preparado,
Como si nunca me hubiese ido.
Pero necesito siquiera escuchar tu corazón latir
Para saber que el mio solo late en tu nombre.
Nombre que aun no llega,
Pues ya seas mujer u hombre,
Nada me desvela más,
Que cuando sea tu momento
Poder decir que te di las herramientas para saciar tu hambre,
tu apetito, tu avidez,
poder decir que te di conocimiento.
Juro hoy
Sin haberte conocido,
Convertirme mañana,
En el mejor de los padres
Que nadie haya tenido!