Noche de martes en Buenos Aires, personas de todas las edades, razas, estratos sociales, culturas, religiones, forman una masa expectante y ansiosa de unión. Unión que a las 9:45 de la noche aproximadamente iba llegar por la voz de un verdadero señor de la salsa. Ese caballero vestido de negro, con sombrero jipijapa en conjunto, armado de pasión y sabor, que viene acompañado por sus guerreros del ritmo incondicionales, sus camaradas de antaño, sus 6 del solar. Una introducción orquestada a la perfección cerró las luces del escenario para abrir la puerta al maestro de la salsa intelectual, Rubén Blades Bellido de Luna.
Dije que había robado, pero como en todo delito, no actué solo, estaba acompañado por mi cuñada y mi hermano. Con un par de “calimochos” en el organismo entramos al Luna Park ávidos de música, cultura y recuerdos. Estábamos decididos a darle tributo al cantante, compositor, músico, actor y abogado, que ha llevado alegría a tantas generaciones desde por ahí por 1970. Rubén es el perfecto hippie latinoamericano, que cambio las guitarras eléctricas por las percusiones y ritmos de nuestra tierra, pero no quiero quedarme corto dándole un tinte solamente político, me atrevo decir que el Sr. Blades es en parte responsable de que yo pueda estar aquí este día, al igual que varios de mis compañeros de generación; con sus notas se calentaron sabanas, con su ritmo se concibieron vidas, ahora sus letras nos ayuda a pisar sus pasos y sus canciones me hacen cantar mi historia, mi día a día, mi pueblo, mi “yo”.
El espectáculo abrió con el sonar de campanas de liberación, la historia del “Padre Antonio y su monaguillo Andrés” fue la primera canción encargada en de hacer vibrar las casi 5000 a las asistentes al espectáculo. Perfectamente acompañado por su banda, Rubén interpreto por poco mas de 2 horas varios de sus grandes éxitos, entre ellos: “maestra vida”, “Decisiones”, “Pedro navaja”, “Ligia Elena”, “Desaparecidos”, “buscando guayaba”, “Adán García”, “Amor y control”, y tantas otras. Durante todo el recital Blades conto varias anécdotas y chistes, recordó a grandes figuras del mundo artístico Argentino y mundial, y paso por varios de los instrumentos del escenario, acompañado a sus muy alterados físicamente compinches de juventud. Luego del “otra, otra!”, que es por demás una costumbre, regreso nos deleito con dos canciones mas y se despidió dejando un publico extremadamente feliz y lleno de algarabía.
El titulo reza “Hoy robe” y decidí que así fuese para poder trasmitir de la forma mas clara posible el como me sentí en ese momento. Robé, me adueñe de eso que no fue mío en primer lugar, esa música de mis padres, abuelos, padres, tíos, pero ahora es mía también. Me robe la piel eriza que corresponde a mi madre y padre que nunca han podido entonar su “Ligia Elena” en vivo, los ojos llorosos de ese mi tío que daría lo que fuer a poder cantar junto a Rubén “Pedro Navaja”, la euforia de “pechu” a quien le encantaría deleitar sus oídos con “Maestra vida” con notas recién salidas de las cuerdas vocales de uno de sus mas grandes ídolos. No me queda claro si fue “ladrón” o “embajador”, y represente a todos esos nombres que llovían en mi cabeza, lo que si me es claro es que si estuve ahí y pude disfrutar ese Show de cultura fue gracias a mis padres, que en mas de una ocasión me mandaron dormir arrullado por las canciones de Rubén que sonaban en la sala de nuestra casa, mientras ellos las bailaban. GRACIAS RUBEN!
18/11/09 at 7:42 pm
La entrada a este concierto fue Patrocinada a mi por mis amados progenitores, y me parece interesante compartir con ustedes mail con el cual pedi autorizacion para dicho gato:
Padres;
El motivo de la presente es para comunicarles que el “amanecer” del 18 de Octubre estaremos espectantes a “la fiesta”, y es que gracias a Don Roberto, Niña maggie y a “La mestra vida”, mi hermano Animal y yo hemos llegado a apreciar la buena musica de “la perla” de Panama, el exquisito son de “El” Señor Ruben Blades. El dia de la fecha antes mencionado, emergera del rio de la plata como un “Tiburon” para deleitarnos son su musica, un concierto que “hay que vivir”, cantara muucho entre ellas “Mi favoria” “Ligielena” pues me recuerda a mis “Caramelos”, esos que cantaron a todo pulmon “El nacimiento de ramiro” el dia de mi natalicio.
Como imaginaran en este punto, y antes qu mi papa se ponga “El bravo”, lo que queriamos pedirles es que nos autorizen a pagar nuestras entradascon “Lo que ella esconde” (la tarjeta de credito), tienen un valor de 100$ (28U$S) cada una, y poder ir a ese concierto seria realmente “La raiz de mis sueños” y no me seria posible si no es con su ayuda, a no ser que haga las de “Pedro navaja” o me ponga a trabajr con los “Cicarios”. Asi me despido, esperando que tengan dulces sueños “Mientras duerma la ciudad”, recurden que este mail tiene “¨Prohibido olvidar”. Papa “Piensa en mi” y tu mama sos mi “Mejor amiga”. Le mando un abrazo acompañado de un buen “Vino añejo”…. “Chilan Balam”, gracias por su “Consideracion”…
“Todo mi amor”;
Carlos Zepeda
P.D.: Demos gracias que no se incluyeron en la redaccion canciones como “Yo soy una mujer” ni “El gran varon”
19/11/09 at 11:38 am
Que increible que vieron a Ruben Blades en vivo. Me alegro que se la pasaron bien. Si yo disfrutara de La Maestra Vida en vivo… creo que se quedarían cortas las palabras. Algun día! Gracias por el relato Chele.
19/11/09 at 11:09 pm
Y deberé y deberé durabari, y deberé dururá durabará…………..Ligielena está contenta y su familia está´sfixiá…. ya la Ligielena del Maese Blades tendría como 57 ó 58 años, sin embargo me imagino que cuando la trompeta ( ahora de Lalo Rojas ) sonó sino lloranron la ca……..ntiaron, pues en una atmósfera atemporal como la que vivieron los sentimientos afloran espontáneamente.
Yo dí Gracias a la Maestra Vida que nos permitió en una conjunción de planetas que al menos un 40% de quienes son y dan sentido a mi vida tuvieron la espectacular oportunidad de vivir junto a esas 5000 de personas de 6 billones de personas, que vivieron quizás una de las últimas presentaciones del Señor de la Salsa…Don Rubén Blades….
Un abrazó fortísimo,
Papazopix